SOMOS EL PASADO, EL PRESENTE Y SEREMOS MAS EN EL FUTURO SOMOS JOVENES TRAS LAS HUELLAS DE JESUS SOMOS LA HUELLAlunes, 7 de septiembre de 2009
HOY DIOS QUIERE...

¿Me necesitas? Estoy aquí contigo.
No puedes verme, sin embargo soy la luz que te permite ver
No puedes oírme, sin embargo hablo a través de tu voz.
No puedes sentirme, sin embargo soy el poder que trabaja en tus manos.
Estoy trabajando en ti, aunque desconozcas Mis senderos.
Estoy trabajando, aunque no reconozcas Mis obras.
No soy una visión extraña. No soy un misterio.
Todavía estoy aquí contigo, Todavía te oigo.
Todavía te contesto.
Aunque me niegues, estoy contigo.
En los momentos en que más solo crees encontrarte,
Yo estoy contigo.
Hermano, aún en tus temores, estoy contigo.
Aún en tu dolor, estoy contigo.
Estoy contigo cuando oras y cuando no oras.
Estoy en ti y tu estas en Mí.
Vacía tu corazón de temores ignorantes.
Cuando quites el "yo" de en medio, estoy contigo.
De ti mismo no puedes hacer nada, pero Yo todo lo puedo.
Yo estoy en todo.do sigue adelante.
Soy la ley en la cual descansa el movimiento de las estrellas y el crecimiento de toda célula viva.
Soy el amor que es el cumplimiento de la ley.
Soy seguridad, Soy paz
Soy unificación, Soy la ley por la cual vives.
Soy el amor en el que puedes confiar. Soy tu seguridad.
Soy tu paz, Soy uno contigo, YO SOY.
Aunque falles en encontrarme,
Yo nunca dejo de encontrarte.
Aunque tu fe en Mi es insegura, Mi fe en ti nunca flaquea
Porque te conozco, porque te amo.
Mi bien amado, estoy aquí, contigo.
viernes, 4 de septiembre de 2009
6 PASOS PARA TRIUNFAR ESTA SEMANA
1. Conoce a Dios. No un conocimiento histórico, sino personal. Conoce Sus caminos, Su voluntad y Su poder.
2. Conócete a ti mismo. Tienes un origen sobrenatural con un propósito específico en la vida y un destino eterno. Aprende lo que Dios piensa y dice de ti.
3. Mira con quién te juntas. Rodéate de personas de fe. "Quien con sabios anda, a pensar aprende; quien con tontos se junta, acaba en la ruina." Proverbios 13.20 (Biblia Lenguaje Sencillo). Elije muy bien tus amistades.
4. Aprende a perdonar. "Cuando oren, perdonen todo lo malo que otra persona les haya hecho. Así, Dios, su Padre que está en el cielo, les perdonará a ustedes todos sus pecados." Marcos 11: 25-26 (BLS)
5. NUNCA te rindas. Lo que no has logrado todavía es porque no lo has intentado. Aprende de tus fracasos. Si has fallado significa que no funciona de esa manera y debes intentarlo de otra forma.
6. Cuida tu grandeza. Somos herederos en el reino de Dios. Las gallinas caminan con la cabeza hacia abajo, pero la Biblia habla de nosotros como águilas que remontan vuelo en las alturas: "pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán". Isaías 40:31 (NVI)
pero sobretodo dale gracias por las cosas hermosas que te ha dado en la vida.
jueves, 3 de septiembre de 2009
HUELLAS DEL CORAZÓN
viernes, 27 de febrero de 2009
PASCUA
Pasión y Resurrección, ésa es la verdadera Pascua. Pascua es el día en que celebramos conjuntamente la Pasión y la Resurrección del Señor. La fe de los cristianos consiste en creer en la Resurrección de Cristo. Muerte y Resurrección unidas constituyen, pues, el misterio Pascual. Pero no como dos momentos que simplemente se suceden, sino más bien como un movimiento, como un paso del uno al otro; es decir, algo dinámico, ya que consiste en hacernos pasar de la muerte a la vida, del dolor a la alegría, algo que no se puede detener. Se trata de la Pasión y la Resurreción que nos salvó en el Bautismo y la Confirmación, y nos sigue nutriendo con la Eucaristía, que nos salva cada día. Por ello, una Pascua de Pasión sin la Resurrección sería una pregunta sin respuesta, una noche que no termina en el alba del nuevo día; sería fin en vez de comienzo de todo.
La Muerte y la Resurrección de Cristo sucedieron una sola vez, y lo que nosotros celebramos, la liturgia pascual, es la conmemoración de aquel acontecimiento que sucedió aproximadamente entre los años 30 y 33 de nuestra era. Pero hoy se nos pregunta a los cristianos por parte de los que no tienen nuestra fe: «¿Eso que decís sucedió con Jesús es cierto, o es un mito de primavera? ¿Ha resucitado Jesús únicamente en la liturgia de la Iglesia, en sus ritos, o ha resucitado también en la realidad y en la historia? ¿Ha resucitado porque la Iglesia así lo cree, o ha resucitado y por eso la Iglesia lo proclama? ¿Ha resucitado Jesús, su persona, o ha resucitado sólo su causa, en el sentido puramente metafórico, donde resucitar significa aquí la supervivencia o la reaparición victoriosa de una idea despues de la muerte de quien la ha propuesto?»
Así se piensa hoy día en nuestra sociedad, y muchos cristianos también; y no tenemos las cosas claras, pues eso afecta a lo esencial de la fe. Y hay que estar seguros, y saber que no creemos a tontas y a locas. ¿Qué ha sucedido?
¿Qué es lo que ha determinado un cambio tal por el que los mismos hombres que antes habían renegado de Jesús o habían huido, los discípulos, ahora dicen en público estas cosas? Fundan iglesias en nombre de Jesús y tranquilamente se dejan apresar, flagelar y matar por Él. Ellos nos dan una respuesta a coro: «Ha resucitado». Un sucesor de Poncio Pilato en Judea, el gobernador romano Festo, tiene preso a san Pablo, que ha apelado al César. Pero no entiende de qué le acusan sus compatriotas; los puntos discutidos, señala el romano, son cosas referentes a su religión y sobre «un tal Jesús», ya muerto, que Pablo asegura que vive.
Y es que Cristo está resucitando continuamente, es aquél que siempre resucita; Él quiere resucitar también en esta Pascua y espera que nosotros lo hagamos resucitar en nuestras personas y sobre todo en nuestra conducta; y predicando su Resurrección. Jesús ha resucitado; quizá ahora mismo y aquí, en medio de nosotros. Dichosos aquellos que pueden decir alguna vez, como dijo san Pablo: «Se me apareció también a mí».
Braulio Rodríguez Plaza, arzobispo

